El diseño de este showroom de calzados de cuero se construye a partir de una idea central: poner en valor la materia prima y el oficio detrás de cada producto. El cuero, protagonista de la marca, se reinterpreta en el espacio a través de puffs y colchonetas, generando una experiencia sensorial que trasciende lo expositivo.
Una isla central organiza el recorrido y exhibe, dentro de una cápsula vidriada, el despiece de un zapato, revelando su proceso constructivo como parte del relato del diseño. La materialidad se completa con una base de hierro y melamina simil madera, que aporta calidez y carácter contemporáneo, mientras que los detalles en dorado —presentes en el logo y terminaciones— introducen un acento sofisticado.
A su vez, se buscó transmitir la historia de la marca incorporando una curaduría de fotografías: el retrato del fundador —padre del actual dueño— y registros del proceso productivo en fábrica, que refuerzan el valor del oficio y la continuidad generacional.
El resultado es un espacio donde producto, material y narrativa se integran, consolidando una identidad fuerte y coherente desde el interiorismo.










